domingo, 29 de enero de 2012

"He visto a gente dar la vida por los demás, y eso, según creo haber comprendido, es el acto más lleno de magia que uno pueda presenciar." Así termina esta tercera (¿y última?) parte de los mundos de Komori. Bueno en realidad no es el final del todo, porque hay unas páginas de regalo extras.
Debo decir que me ha decepcionado un poco, esperaba más originalidad. Sigue teniendo fallos en la redacción, y palabras mal escritas, y eso es algo que la editorial debería tener en cuenta, porque en el primero de los libros no los había, y en estos dos últimos en cambio si.
El comienzo es algo caótico, pasamos de un protagonista a otro sin cesar, en la misma página incluso, luego el ritmo se va manteniendo y se establecen cuatro historias paralelas en el tiempo, siguiendo a los cuatro protagonistas: Komori y su extraña relación con los hombres-gato ; Sebasthian y su empeño en proteger a su amiga, lo que le lleva a pasar unas cuantas calamidades; Zigo y el destino que le convertirá en un auténtico héroe; y la historia de amor y sangre de Grimo y Edile la vampira.
Cuatro historias, cuatro aventuras llenas de amor, odio, miedo, humor, más de lo mismo con un ritmo trepidante (a veces en exceso, creo yo) que desembocan en la inevitable tercera guerra: la Guerra de Los Vientos, que se desarrolla en un par de capítulos y concluye tan rápidamente como empezó.
A pesar de todo se lee fácil, auque no te enganche como las dos entregas anteriores. Encuentro ciertos paralelismo con obras como El Señor de los Anillos o Las Crónicas de Narnia, y aunque la trama no es nada original: la lucha del bien contra el mal, al menos es admirable la imaginación que hay que tener para inventar tantos personajes, tantas historias entrelazadas entre si, tanta descripción de mundos inexistentes....
"...todas ellas, como cualquier otra guerra, tuvieron su origen en la más profunda estupidez", son palabras de la abuela de Komori, porque al parecer, aún en mundos inventados y con hombre-gato, quimeras, hadas o humanos, la estupidez siempre hace acto de presencia.
(Tit: El mundo de Komori. La Guerra de los Vientos. Araguz, Javi. Marenostrum 2010)

sábado, 14 de enero de 2012

Esta vez la aventura comienza con el derrumbamiento del castillo de Kevlar. ¿Habrá sido la Resistencia Áspera?. Los grandes lideres comienzan a ser asesinados uno tras otro, y todo hace pensar en un hombre-gato, El Cuervo. A Komori le dirán que no es la Semilla de la Redención, así que deberá tomar una decisión: seguir en busca de la verdadera, o abandonarlo todo y continuar su formación como hirba. Los protagonistas se están haciendo mayores, y eso se nota porque deben enfrentarse solos a las pruebas que la vida les va poniendo en el camino. Pastores de nubes, el Sauce del Adiós (hay un pasaje que recuerda mucho a la película Avatar), los Frutos del Poder (igualitos a la manzana del Edén), el Hacedor de sellos, dindines, una isla que en realidad está viva...
Esta nueva entrega no defrauda en absoluto, yo diría incluso que es mejor que la primera aunque tiene algún fallo de redacción, y alguna palabra que otra mal escrita. Hay más emoción, si cabe, más amor (Komori debe elegir entre nada menos que tres candidatos, que en realidad son dos porque.... no, no lo voy a desvelar), más personajes, aunque parezca imposible, más maldad: "... a veces un individuo tiene que morir para que otros podamos seguir viviendo. En eso consiste el arte de la guerra...", más incertidumbre: "Yo soy todos, y no soy nadie". Definitivamente las cosas no son lo que parecen. Por cierto! no os podeís imaginar quién es el Principe de los gatos, pero aún mucho menos quién es la Semilla......
El final es realmente sorprendente, y te deja con las ganas de tener la tercera parte al ladito mismo para poder continuar.... eso he hecho yo, ir a la biblioteca a por el tercer volumen: La Guerra de los Vientos.... Hasta entonces!
(Tit: El mundo de Komori. El principe de los gatos. Araguz, J. Mare Nostrum, 2008)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...