miércoles, 21 de marzo de 2012

"Dos que son uno, y uno que lo es todo". Parece ser que los gemelos, ya despertados sus poderes, con sus potentes auras oro y plata, tienen el destino del mundo es sus manos. Nicolas Flamel y su mujer Perenelle mueren lentamente, ésta última encerrada en Alcatraz, vigilada por la Esfinge, amenzada por Morrigan la diosa Cuervo, y el primero, que no abandona a los gemelos, perseguido por el Doctor John Dee, y cada vez más inmemoriales que les siguen el rastro por medio mundo.
En este segundo libro acaban en París, gracias a una puerta telúrica abierta cuando se encontraban aún en los Estados Unidos. En la capital gala conocerán más personajes legendarios como el mismísimo Maquiavelo, o las Valkirias. Vamos! todo de lo más normal, como dicen en muchas ocasiones alguno de los gemelos, y en tan solo cuarenta y ocho horas. Lo que llega a cundir el tiempo cuando utilizas la imaginación, ¿verdad?.
La lectura es apasionante, es un libro para leer teniendo Internet abierto, y así poder consultar información sobre los personajes que van apareciendo. Se aprende mucho, muchísimo, sobre mitología e historia, de hecho gracias a esta segunda parte visitaremos las catacumbas y el alcantarillado de la ciudad de Paris, cuya existencia, seguro, conocen pocos turistas.
Bestias legendarias, el recorrido por las calles de una de las ciudades más bonitas del mundo, lecciones de alquimia y magia gratuitas, la incertidumbre de saber si el mundo volverá a manos de los inmemoriales, la angustia por saber si el alquimista y su mujer sobreviven, si Sophie y Josh son tan poderosos como para parar al malvado John Dee... bueno, bueno, bueno, no tengo palabras, me queda un solo libro, espero que la tensión se siga manteniendo...
"Dos que son uno y uno que lo es todo. Llegará un día en que el Libro desaparezca y el sirviente de la Reina se aliará con el Cuervo. Entonces el Inmemorial saldrá de las Sombras y los inmortales deberán entrenar a los mortales. Los dos que son uno se convertirán en el uno que será todo". Ya queda menos.....
(Tit: El Mago.Los secretos del inmortal Nicolas Flamel. Scott, M. Roca, 2008)

viernes, 9 de marzo de 2012

Las maletas encantadas

"A los animales de mirada parecida a la humana, compañeros nuestros en el mundo, porque sin ellos, la Tierra sería una tristeza". Con esta dedicatoria el cuento no podía decepcionarme... y no lo ha hecho. Bellísima dedicatoria, sin duda, al menos a mi, declarada enamorada de la Naturaleza, me lo parece.


La aparición de una misteriosa maleta en medio del bosque desata una serie de acontecimientos, en los que los animales serán los auténticos protagonistas, y donde descubriremos lo tramposo que puede llegar a ser el lagarto, lo desconfiada que se vuelve la musaraña, o lo ingenuo que resulta el caracol.
Tras una serie de percances entre unos y otros, debe ser el alce, juez de temporada del bosque, quien medie, y propone un juego para ver quien adivina el contenido de la maleta, y por tanto quien se la queda, porque, aunque al parecer hay una ley en el bosque: "Si uno se encuentra algo abandonado y sin dueño, puede quedárselo sin pedir permiso a nadie", no es aplicable para algo tan especial como esto.
Dicho juego supondrá un buen ejercicio de imaginación para averiguar lo que contiene, y de este modo desde el mirlo y la urraca, hasta el conejo y la marmota, pasando por el tejón o la ardilla, todos ofrecen su parecer de lo que debe contener la dichosa maleta.
A medida que transcurre la narración, la incertidumbre crece, y más aún cuando surge una noticia inesperada que lo complica todo: la aparición de humanos con más maletas: ¿tendrán algo que ver con la maleta misteriosa? ¿qué contendrá cada una de ellas? ¿serán estos humanos de fiar? ¿pueden existir humanos que entiendan el lenguaje de los animales?.....
Bien escrito, fácil, muy fácil de leer, divertido, aleccionador pero sin caer en la moralina, y con un final esperanzador.
(Tit: Las maletas encantadas. Gisbert, José M. Ed.Narval, 2011)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...