viernes, 30 de noviembre de 2012

Y se nos va noviembre......






Último día del mes, aunque sigamos en otoño, de momento. El mes que viene, es decir, mañana mismo, comenzaremos con el monográfico de Navidad, el frío, la nieve (el tiempo nos acompaña), Papá Noel, los Reyes Magos..... ¿Qué hacen los animales en esta época del año?. ¿Volveremos a tener noticias de los habitantes del Seto de las zarzas?. ¿Qué os parecería recibir como regalo de Navidad un canguro?. ¿Teneís ya preparado vuestro calendario de adviento?...... Este blog ya se prepara para....... LA NAVIDAD!!!!!!!!!!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Folia & Folio


No es necesario saber francés para disfrutar de esta historia de otoño. No, no se me ha ido la "pinza", lo digo porque el libro, y su autor, si lo es. Y no hay que saber francés porque es una historia sin palabras. Hecha la aclaración os cuento lo que he leido.... bueno, esta vez no he leído, he ojeado, jeje...

Al final del otoño Lilou y su gato Touchatou, que disfrutan tumbados bajo un árbol observando la naturaleza, son testigos del amor que se profesan dos hojas. Sin embargo un repentino viento rompe la rama donde están situadas y el aire hace que quedan separadas, llevando a una de ellas a correr multitud de peligrosas y emocionantes aventuras.... aunque para una simple hoja algunas de ellas sean demasiado emocionantes. Convertirse en alimento de una vaca, acabar bajo las enormes ruedas de un tractor, ser devorada por una rana, perseguida por un barrendero, pisoteada por un coche, azotada por las olas del mar.... Si, la pobre no para de pasarlo mal, mientras su único consuelo es seguir pensando en su amada hoja. Al final acaba en las manos de un anciano bonachón que colecciona, precisamene, hojas, pero.... ¿Pensais que el destino de las hojas sea acabar juntas en un herbario?... Por cierto... ¿Qué es un herbario?.... y ¿Quienes son los auténticos protagonistas?... ¿Lilou y su gato?.... ¿Las hojas?...
Otra aventura para este otoño que se nos ha internacionalizado con este cuento.... no será el único, ya vereís.
(Tit: Folia & Folio. Une aventure de Lilou. Masson, C. Des ronds dans l'O, 2011)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Una jirafa de otoño


"Tienes una mancha muy extraña". A partir de esa frase, una jirafa que parecía ser como las demás comienza a vivir apartada del resto. Porque no, no es como las demás. Su cuerpo comienza a cambiar las manchas que tienen todas las jirafas por hojas, y lo que es peor, llega el otoño y las hojas, es decir sus manchas, comienzan a caer. Así que decide vivir camuflada en zonas boscosas, escondíendose de las demás, pero... ¿podría ir a peor la cosa?.... Pues si. Un buen día es atacada por un fiero león, y la pobre del susto, y de la carrera que se mete por escapar de las garras del felino, pierde todas las manchas, quiero decir, las hojas.
La pobre no puede más y llora desconsolada cuando cae la noche. Pero pronto descubre que hay más animales que no son "normales", como un pequeño hipopótamo.... digamos, de un color bastante diferente al resto.

- ¿Eres una jirafa? - Le pregunta un pequeño hipopótamo.... ROSA!!!! - Estás muy bonita así.
- Gracias, pero echo de menos mis hojas.
-¿Hojas?
- Quise decir manchas

Poco tiempo después, ella sigue triste a pesar de haber descubierto más animales "raros", se topa con un elefante... algo peculiar.

- ¿Porqué lloras pequeña?. Una jirafa tan bonita como tu no debería llorar - le dijo el elefante... VOLADOR!!!!! - Yo aprendí que ser diferente no es malo.

Conocerá además a unas cebras sin rayas, felices junto a una manada "normal", y otros muchos animales con sus peculiaridades y rarezas. Al final descubrirá que ser diferente no es tan angustioso, y el sabio elefante le contará la historia de una elefanta blanca, que ve en sus sueños, y de la que está enamorado.

- No te dé miedo. Las diferencias no están en el color, ni en la forma, puedes ser más alto, más bajo, más grande, más pequeño, más... pero nadie es mejor, ni peor por eso. Eso no nos hace mejores, ni peores.

La pequeña jirafa vuelve a su manada, y poco a poco le vuelven las manchas, sin embargo a pesar de que comienza a ser como las demás jirafas, ahora ya no le importa en absoluto el color de su piel. Quizá incluso echase de menos sus manchas como hojas de otoño... o tal vez no, si de verdad ha aprendido la lección.
(Tit: Una jirafa de otoño. Guerrero, A. Anaya, 2009)

lunes, 19 de noviembre de 2012

El otoño del oso

De nuevo os propongo la lectura de un autor japonés, y ya sabeís que no lo hago a propósito... es el destino que guia mis manos al elegir las lecturas....

En este caso la historia se desarrolla en las montañas de Hokkaido, pero perfectamente podría ser los picos de Europa, y los protagonistas una pareja de osos, madre e hijo, que ante la llegada del invierno deben comer para poder hibernar sin que les entre un hambre atroz, y les suenen las tripas cada dos por tres (en realidad tampoco se iban a enterar porque estarían durmiendo, pero bueno, más vale prevenir).
Primero se dedican a comer uvas silvestres, bayas y demás frutos que sabemos proliferan en estas fechas otoñales. Entonces el osito, que como todo cachorro es muy curioso, decide subir a la copa de un árbol, desde el que puede contemplar un hermoso río, y es que esa misma noche su madre le llevará a ese río para enseñarle a cazar salmones, será su primera caza y con suerte si se le da bien, será su primer bocado a un salmón.
Y eso hacen, al anochecer se sientan en la orilla del río a esperar.

- ¿Vendrán?. ¿Tú crees que vendrán? - le pregunta expectante a su madre.
- Claro que si - responde ésta muy segura.

Y en efecto, poco tiempo después, un hermoso banco de salmones aparece. Al principio parece fácil cazarlos, al menos su madre lo consigue en el primer intento, pero al pequeño le cuesta un poco más, sin embargo...

"Qué rico está el salmón que ha pescado él solo".

Y es que no hay nada como la recompensa tras un gran esfuerzo, ¿verdad?.
Cuando vuelven a la cueva el osito, una vez dormido, sueña con un enorme pez , un gran pez tan brillante como las estrellas que le alumbran, y que nada lentamente surcando el cielo.
(Tit: El otoño del oso. Tejima, K. Juventud 1990)

viernes, 16 de noviembre de 2012

El otoño

¿Cómo os imaginaís que puede ser el señor Otoño?.... ¿Quizás alto, delgado, con un bonito sombrero de copa, tan largo como él, y una enoooorme bufanda de hojas?. Pues así es como lo ve la autora, y así, acompañando al protagonista, van transcurriendo las páginas de este cuento entre vivos colores (ya sabeís: naranjas, ocres, más naranjas, marrones... Me encantan estos colores de otoño!!! ¿a vosotros no?) paseos en bici, chocolate caliente, fuego en la chimenea, tardes de merienda....
Pero el otoño avanza hacia el invierno, el tiempo es así, porque en realidad lo que quiere es encontrarse con su amada (¿acaso dudabaís que con este frío y este viento hubiese tiempo para el amor?.... pues lo hay). ¿Quereís saber quién es su enamorada?..... ¿Alguién intuye quién pudiera ser?..... No puedo leer más, jejeje.
(Tit: El otoño. Degliuomini, C. Sieteleguas, 2007)

Cuento de otoño

 
¿Conoceís a la familia de ratones que vive en el seto de las zarzas?. He de confesar que yo no, y ha sido todo un descubrimiento. En principio cuando vi la portada pensé en Beatrix Potter, pero me equivoqué, pero me dió igual porque las ilustraciones son tan hermosas como las de los libros de la autora inglesa. Preciosas ilustraciones para contar historias de animales "humanizados" (los ratones protagonistas son más guapos, educados, limpios y trabajadores que algunas personas que yo conozco) que viven en unas preciosas casas justamente ahí, en el seto de las zarzas.
En esta ocasión (hay un cuento por cada estación, así que estos lindos ratoncillos nos harán alguna visita más) va a ser Hortensia, la hija de los señores Ratapies, la protagonista indiscutible de la trama, pues no se le ocurre otra cosa que echar a andar por el bosque, mientras los demás la buscan preocupados ante la noche que se avecina y los peligros que puede encontrar.
En su tranquilo caminar entre los campos de maiz, ve como los demás ratoncillos recogen los frutos típicos del otoño, y sin darse cuenta se pierde, hasta que es rescatada por una patrulla de búsqueda dirigida por su abuelo y sus propios padres. Al llegar a casa sana y salva, su madre le hace un café de bellotas (este café si le pueden tomar los niños... y mucho más si son ratones) le pone a calentar su camisón, y mientras ella repite asustada que nunca más volverá a salir sola al bosque, su madre le canta mientras la arropa esta canción:

                                                    Abriga tus patitas
                                                    abriga tus bigotes
                                                    la despensa está llena a rebosar;
                                                    que tengas dulces sueños
                                                    que la noche te guarde
                                                    y que mañana el sol vuelva a brillas.

Delicioso cuento para leer a los más pequeños, para disfrutar los mayores de las ilustraciones, y para leer una tarde de lluvia con un chocolate caliente o.... ¿porque no? un café de bellotas. Si no lo conoceís, os gustará.
(Tit: Cuento de otoño. Barklem, J. Destino, 1996)



Noviembre, es tiempo de otoño

He decidido hacer meses temáticos, y ahora toca pensar en el otoño, así que en noviembre todas las lecturas girarán en torno al color de las hojas de los árboles (que por si no os habeís dado cuenta no es un sólo color si no muchos dentro de la gama de los naranjas y los ocres) las castañas, setas, bellotas , el frío, el viento... ¿Cómo vivirán los animales esta estación?, en realidad ¿quién, o qué, es el Otoño?, ¿Hay frutas en esta estación?. Estas y otras muchas respuestas a continuación con las lecturas de este mes. ¿Preparados?..... AHORA SI QUE SI, HA LLEGADO EL OTOÑO A ESTE BLOG!!!!!!!

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...