lunes, 20 de mayo de 2013

El bebedor de lágrimas


Localización: Campus universitario americano.
Personajes: muchacha de clase media/baja de un pequeño pueblo, ingenua y algo acomplejada; niña rica, caprichosa y malísima; joven encantador, guapo, misterioso, y con enorme magnetismo entre las chicas; inspector de policía muy listo, con una madre aún más lista que él.
Historia: leyenda urbana de un fantasma que, a golpe de espada, asesina a pretendientes pesados de muchachas inocentes (esto es un decir) por una escabrosa historia de amor que él mismo vivió en el pasado.
Resultado: decir tópico es quedarse corto.

Es esta una historia llena de típicos tópicos (que manía con cruzar el charco para contar historias de alumnos universitarios hormonados, como si el resto del mundo, incluido nuestro país, no tuviera) para un público juvenil que mejor haría en coger alguna obra de S. King (salvando las distancias). Sin embargo resulta, aunque poco aleccionadora y verosímil, a menudo incoherente, con personajes que carecen de gracia porque son prototipos de lo más manidos, mal escrita en ocasiones, y con algunos diálogos de encefalograma plano total...a pesar de todo esto, ya digo, se puede leer, pero...sabiendo que no es, ni mucho menos, una buena historia.

(Tit: El bebedor de lágrimas. Loriga, R. Alfaguara, 2011)

miércoles, 15 de mayo de 2013

Reseña para la Revista Babar (Lo siento, llega con un mes de retraso...es que se me había olvidado)

El Planeta de los Árboles de Navidad

Escrito por Ch. F. Villaseñor el Martes, 16 abril, 2013

El Planeta de los Árboles de NavidadGianni Rodari
Ilustraciones de Fran Collado
Traducción de Manuel Barbadillo
Madrid: SM, 2012
A Marco le han regalado un caballo balancín por su cumpleaños. ¡Menuda idea ha tenido su abuelo! Los caballos balancines, todo el mundo lo sabe, son para niños de guardería, pero no para cuando cumples nueve años. Solo que este caballo balancín no es un juguete cualquiera, sino una nave espacial que le llevará a un planeta, muy, pero que muy raro.
“Este planeta me pone nervioso –pensó Marco–, caballos balancines en vez de taxis, y tiendas abiertas en el día de Navidad, ¡no hay quien lo entienda!”.
En su estancia en el planeta descubrirá otras muchas cosas, todas de lo más singular, como el Gran Bazar Rompetodo, las aceras y bancos móviles o los chaparrones de confetis.
“Qué suerte tenéis –dijo Marco- aquí no solo siempre es Navidad, sino que parece que siempre es primavera”.
Y es que este planeta es muy práctico, no cabe la menor duda, en él todo tiene una lógica aplastante: las estatuas duran lo que tarda la nieve en derretirse, para dar paso a otras distintas, y los zoos se llaman ilógicos porque leones y tigres pasean entre la gente y los cocodrilos juegan con los cisnes. Un planeta tan práctico, tan práctico que no tiene gobierno porque “como dice la gente: cuando las cosas marchan bien solas, un gobierno es totalmente inútil”.
Pero este planeta guarda un secreto, un gran secreto que afecta al destino de Marco, pero también, y sobre todo, al destino de la Tierra. Y todo esto sucede en tan solo 24 horas, pero… ¿De este planeta, o del planeta Tierra? ¿Habrá sido todo un sueño, o una broma del abuelo?
Gianni Rodari escribió este cuento en 1962, pero eso no impide que edición tras edición (esta sería la número cincuenta y dos, creo) esta historia se revalorice, lo que da muestras de la calidad de la literatura de este escritor italiano, el único hasta la fecha en ganar el premio Hans C. Andersen. Con un humor único, estrafalario, surrealista, y a menudo delirante, que despliega con acierto en todas sus obras, Rodari nos habla de un mundo mejor, un mundo en el que priman las cosas realmente importantes, un mundo de paz, buenas obras, y sentido común… El menos común de los sentidos, ya saben.
Las divertidas ilustraciones de Fran Collado, con la utilización únicamente del negro y el naranja, refuerzan el argumento, y se asocian muy bien con el estilo de un escritor, siempre, adelantado a su tiempo.

martes, 14 de mayo de 2013

Tres cuentos de hadas


"...las historias más dulces y extrañas, son siempre las que no sabemos contar, por eso nos vemos obligados a guardarlas para siempre en nuestro corazón".

"Es verdad que a nadie le gusta estar triste, ni que sus ojos se llenen de lágrimas, pero no lo es menos que gracias a esas lágrimas las hadas continúan en el mundo. Y ¿sabéis por qué es importante que lo hagan?. Porque entonces cualquier cosa es posible."

"Es lo que suele pasar entre los que se quieren, que ninguno sabe de verdad quien es el otro ni de donde procede exactamente. ¿Importaría mucho que procediera, por ejemplo, de ese tiempo en que aún vivían en el mundo los dragones y en que las princesas siempre andaban metiéndose en líos por su culpa?"

Estos son tan sólo tres extractos de "El vuelo del ruiseñor", "El hada que quería ser niña" y "El príncipe amado", que Martín Garzo nos propone en este libro. Tres preciosas, pero tristes historias, en las que el amor y la muerte van de la mano, porque como se puede leer en una de ellas, el mundo perfecto no existe, y sin embargo, resulta tan maravilloso poder imaginar que si lo es, ¿verdad?.
Juguemos, en un ejercicio de imaginación, a dar por sentado que un ruiseñor se puede enamorar de una niña, y ésta corresponderle; que un hada pueda suplantar a la niñita que con tanto amor espera su madre tras cada paseo por el bosque, y que ésta viva toda su vida con la duda pero feliz; o que la historia de amor entre un dragón y una princesa sólo pueda verse truncada por la muerte del primero, pero dejando, eso si, una huella imborrable, no sólo en la princesa, si no en la historia de toda una comarca.
Juguemos, si, y disfrutemos con estas tres maravillosas historias... Juguemos, amemos, lloremos, sintamos. Disfrutemos y derramemos una lágrima por cada una de ellas porque, como en la vida misma, hay alegrías pero también muchas tristezas. A pesar de la tristeza (¿o tal vez debida a ella?), precioso libro, maravillosa prosa, desbordante imaginación.

(Tit: Tres cuentos de hadas. Martin Garzo, G. Siruela, 2003)

martes, 7 de mayo de 2013

Caracoles, pendientes y mariposas


"... los miedos de los niños se convierten en gusanos, enormes y viscosos, si no se encuentra al mago capaz de cortarles la cabeza".

La abuela de Idoia lo sabe muy bien, y por eso sabe que su nieta necesita ayuda urgente, necesita sacarla de esa casa, la de sus padres, que ahora no tienen tiempo, ni ganas, ni fuerzas, ni amor (si, a veces sucede, porque los padres son seres humanos que también sufren, y se equivocan) para ella. Por eso decide llevarla con ella, a su casa, a la playa, porque guarda un terrible secreto que no puede contar a nadie, ni siquiera a ella, ni a su mejor amiga, ni...a nadie, si alguien se enterara de lo que ha hecho, de lo que ha sucedido por su culpa.... y desde que sucedió esa cosa terrible que no quiere ni nombrar los caracoles le rondan y ella les tiene pavor, pero seguramente, piensa, en la playa, con la abuela, lejos de esa casa, los caracoles no aparecerán.

Pero ella, que aún es muy pequeña y lo ignora, no sabe que los miedos van contigo allí donde quiera que vayas, porque si no te enfrentas a ellos son capaces de seguirte hasta el fin del mundo, y la verdad, la playa tampoco queda tan lejos de su casa.

Y allí conocerá a Txomin, el niño cuyo miedo tiene forma de peces de colores que se comen sus palabras, y también a Lise, un escultor, un artista que crea preciosas formas mágicas con el azabache, porque en realidad es más que un artista, es un mago, un brujo, que con sólo mirarte sabe lo que estás pensando, aquello que guardas en la mente, en la mente de Idoia, eso tan terrible que no quiere contar a nadie, aquello que ha hecho aparecer a esos malditos caracoles... ¿Qué será el terrible suceso del que huye la niña?. ¿Se curará su fiebre de tristeza?.

"Todos hemos deseado, alguna vez, algo no demasiado bueno, incluso algo muy malo. Los seres humanos no somos perfectos, aunque estamos obligados a intentarlo".

Idoia tiene que aprender de estas palabras, es el único modo de volver a ser feliz, y al final descubrirá que la felicidad está más cerca de lo que ella se imagina, y resulta mucho más fácil llegar a ella, que huir del miedo.

(Tit: Caracoles, pendientes y mariposas. Alvarez, B. Edelvives, 2002)


sábado, 4 de mayo de 2013

El árbol de los sueños


Una historia que comienza siendo de lo más absurda y caótica, resulta ser un alegato en favor de la libertad, pero no sólo del ser humano, sino también de la Naturaleza en su más amplia extensión. Y por supuesto si hablamos de libertad, también lo tenemos que hacer de los sueños, ambos estrechamente unidos, ¿verdad?.

Creo que lo de menos es el hecho de que exista un juicio, que se haya detenido a un escritor por escribir SOBRE los árboles y los pájaros, y que haya otro escritor (Huvez) que, solidarizándose con este primero, y al parecer en una temporada de poca imaginación y con el "miedo al folio en blanco" (eso que dicen sucede, cuando las musas no te vienen a visitar y no se te ocurre absolutamente nada original, y nada de lo que hablar) decida él también escribir SOBRE los árboles y los pájaros.

Y digo que es lo de menos, aunque es el esqueleto de la trama, porque a partir de ahí se cuentan una serie de maravillosas historias en las que los árboles son los protagonistas como si de tratase de seres humanos, que digo! mucho más humanos que algunos de éstos. Y entonces nos encontramos con un árbol enamorado de una niña, otro que ve pasar la vida y tiene problemas de autoestima, un semáforo jubilado que se transforma en una escultura arbórea, la preciosa historia de un bonsái que quiere ser libre, o la del árbol que, venido del otro lado del mar, precisamente quiere volver a su tierra, son los pretextos de este escritor solidario para mostrar el lado más humano de la Naturaleza, o como dirían otros de humanizarla.

Al final se descubre la verdad de la trama, el porque del juicio, la verdadera razón de la detención de este escritor que escribía SOBRE los árboles, y quién llegue al final del libro descubrirá porque yo me empeño en escribir SOBRE con letra mayúscula, y es que..... todo tiene su explicación.

(Tit: El árbol de los sueños". Alonso, F. Alfaguara, 2004)


Peter Pan


"La segunda a las derecha y todo recto hasta el mañana"

Esa era, según el propio Peter Pan, la dirección de su casa en el País de Nunca Jamás, donde vivían con él los niños perdidos, las hadas, y los indios, pero también los piratas y, como no! Garfio. Sin embargo nada es como dice Peter, porque él a menudo, muy a menudo, olvida las cosas, se olvida incluso de comer, de dormir, y hasta de soñar. Porque ¿acaso no es un sueño esta aventura?, aunque quizá sea mucho más real que algunas de las historias que se inventan los niños cuando quieren escaparse de la realidad.

Nada tiene que ver la novela escrita por Barrie con la versión Disney que todos hemos visto. Bueno si, hay hadas, indios, niños que vuelan por primera vez, piratas y cocodrilos que hacen Tic-Tac, sin embargo en la novela todas esas cosas resultan más aterradoras, más reales, más intrigantes, más fantásticas, más..... Los malos resultan más malos, los niños resultan no ser tan inocentes, las hadas se enfadan de verdad y son vengativas hasta el punto de incitar al asesinato, las guerras son más cruentas.... La vida, la muerte, la magia, la juventud, el miedo a crecer, los sueños, Peter Pan y su negación a hacerse mayor, a no tener madre, ni obligaciones, ni a sentir como un adulto...

Un cuento de hadas, como siempre se ha dicho, diferente, para soñar, sea cual sea la edad del lector, en un país donde nunca se crece, un lugar donde nunca jamás las cosas son como deben ser, si no como son...¿en realidad?. Siempre es un placer releer una buena obra, pero si además nunca la has leído y tan sólo has visto la versión cinematográfica, te va a sorprender y te va a enganchar.....seguro!.

(Tit: Peter Pan. Barrie, J.M. Alianza, 2005)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...