miércoles, 31 de julio de 2013

El pequeño bebedor de tinta roja


"Carmela es la pequeña bebedora de tinta de mi vida. Juntos, con una pajita doble, bebemos libros cada vez más gordos y apasionantes...."

Una de esas apasionantes historias será, ni más ni menos, que el cuento de Caperucita roja, sólo que cuando están a mitad de libro, surgen...digamos...problemillas...

"Nada más terminar el primer párrafo, intenté beberme la imagen del lobo que había de la página de la izquierda. Aspiré con todas mis fuerzas, pero sucedió algo increíble y empezamos a encoger..."

Esto de beber libros engancha, y ambos, Daniel y su amada Carmela, se han vuelto un poco ansiosos, lo que les traerá consecuencias. Al parecer, a los bebedores de tinta se les puede beber... ¿quienes?, muy sencillo: los bebedores de los bebedores de tinta, que no son otros que los personajes de los cuentos...

"El lobo y yo estamos hartos de vivir siempre la misma historia. Así que hemos decidido tomar las de Villadiego utilizando la pajita, e ir a respirar el aire de ahí afuera".

De este modo se intercambian los papeles, Daniel y Carmela se ven convertidos en el lobo y en Caperucita, y de esta forma se disponen a vivir un cuento de lo más singular, que les lleva, ¡como no!, hasta la casa de la abuelita, donde la situación, por así decirlo, se complica un poco...

"- ¡El lobo tiene la obligación de comerme y sanseacabó!. ¡Luego te comerá a ti!. Eres un personaje del libro. ¡Obedece a la historia!.
- ¡Yo no soy un personaje de este libro!
- ¡A mi no me vengas con cuentos!. ¡O me comes o te vuelves a tu casa!.

Daniel, es decir, el lobo, acaba desesperado porque, evidentemente, no tiene ninguna intención de comerse a nadie, a su vez Carmela, es decir, Carmelita roja, se desmaya de tanta impresión, y la abuelita se acaba convirtiendo en...

"Que brazos más grandes tienes. Que piernas más grandes tienes. Que orejas tan ridículas y minúsculas. Que ojos tan rojos tienes..."

No os preocupéis, esta historia tiene un final feliz, bueno, al menos eso creo, porque aún no se ha sabido nada sobre los verdaderos personajes del cuento. ¿Estarán aún deambulando por la ciudad de los bebedores de tinta?.

Pero todo esto tiene una explicación:

"- Ocurre a veces que los bebedores de tinta más tragones son aspirados al interior de un libro. Para no quedarse aprisionados en sus páginas, han de mostrarse más fuertes que la historia, transformándola un poquito".

¡Y tanto!. El resultado es divertidísimo, como todos los libros de esta serie (ya sabéis que soy fiel admiradora de las aventuras de este curioso vampirillo).
(Tit: El pequeño bebedor de tinta roja. Sanvoisin, E. Edelvives, 2005)



Sinsajo - En llamas

                                                                                                                                                                                            
Por fin! Lo conseguí!. Conseguí terminar de leer la trilogía completa, eso si, harta he acabado de sangre, muertos, hambre, heridas, guerras.... ¿Y esto se supone que es lectura para adolescentes?... no me extraña que tengan una visión tan pesimista de la vida, de los seres humanos, y de la sociedad en general. Pero bueno, yo a lo que voy, ¿Qué me han parecido como libros?... Pues.... son estupendos para filmar películas, si claro, es lo que están haciendo. Siguen teniendo un ritmo endiablado, acción, descripciones minuciosas de bombardeos, ataques, sentimientos encontrados, ira, rabia, excesos... (Todo deal para que Hollywood se forre a hacer películas taquilleras) ¿no estaría yo viendo un Telediario?...No, estaba leyendo, y cuanto más leía más ganas tenía de saber....¿Cómo demonios va a hacer que termine esto?.

En el primer libro encontramos una especie de tregua, por poco tiempo eso si. Los ganadores de los Juegos, Katniss y Peeta deben hacer su recorrido triunfal por los distritos para promocionar la tensa paz sostenida por el Capitolio. Continua su historia de amor, fingida frente a las cámaras, algo más consistente tras ellas. Pero lo que se van a encontrar son unos distritos en pie de guerra, y que han tomado a Katniss como su modelo, su heroína, su arma contra la opresión, será su líder sin ella saberlo, y esto provocará el miedo de los que mandan, y con ella su represalia: deberán volver, aunque no hubiera precedente de ello, a los Juegos, y entonces si, sólo podrá quedar uno. Esta vez la sangría (no precisamente nuestra famosa bebida veraniega) se desarrollará en una isla, muy peculiar, con unos instrumentos de tortura también peculiares, y.... después de unos cuantos muertos, heridas, bombazos y demás, Petta es hecho prisionero, y Katniss es rescatada en último extremo por los rebeldes, que no son otros que los ciudadanos del Distrito 13 que, al parecer, están sanos y salvos, con la ayuda silenciosa del Capitolio que sus motivos tiene para hacerlo.

En el segundo libro Katniss, convertida ya en emblema oficial de la revolución, convertida en el Sinsajo, lidera, muy a su pesar, las fuerzas que lograrán rescatar a Peeta (pobrecillo, lo que sufre este muchacho!, hasta le han lavado el cerebro y ahora odia a su gran amor...¿os lo podéis creer?... Y es que para hacer tres libros, y mantener la intriga hay que sacarse de la manga este tipo de recursos), derrocar al doctor Snow, acabar con la líder del Distrito 13 que, a su vez, quiere acabar con el Sinsajo para que no le haga sombra, y acabar para siempre con Los Juegos del Hambre. Es mucho acabar, si, a mi también me lo parece. Pero.... "acabar" con la sumisión significará dejar por el camino muchas vidas, significará cambios muy drásticos, y pérdidas que, en el caso de Katniss, son cargas muy pesadas de soportar.

El final, lejos de ser optimista, esperanzador, al menos a mi no me lo parece, es de lo más deprimente, y triste, porque aunque los dos protagonistas acaben juntos.... hay tanto sufrimiento en esos cuerpos y esas mentes.... Lectura adictiva, supongo que sucede lo mismo que con los realitys, la comida basura, o las patatas fritas, que va más allá de la calidad, que juega con ese ansia de escapar de la rutina, y la realidad, ofreciendo entretenimiento sin más, aunque sea...pasándolo fatal.

(Tit: En llamas. Sinsajo. Collins, S. Molino, 2013)


jueves, 25 de julio de 2013

Cómo cuidar un ángel


Quién visite con frecuencia este blog, sabe de mi debilidad por los autores japoneses y esa manera tan suya de contar historias para niños...y no tan niños. En esta ocasión, el libro trata sobre el dilema de tener, o no, una mascota, que como bien expone la madre de Sachi, la protagonista de la historia, supone más inconvenientes que ventajas:

"La casa es pequeña y los animales son muy sucios. Hay que cuidarlos y darles de comer todos los días. Se hacen caca por todos lados, y es muy triste cuando se mueren".

Pues si, apabullante verdad, no hay discusión posible...¿o si?. Sachi está empeñada, quiere una mascota, todos los demás tienen una, todos menos ella.

Hasta que, mira tú por donde, un día, paseando por el bosque, se encuentra con una cría de ángel. Digo yo que podríamos llamarlo así, pues el caso es que era un ángel muy, muy pequeñito. Y ese es el punto de partida de la gran aventura, porque... a ver..... ¿Quién sabe como se cuida un ángel?.
Sachi desde luego no, por lo que tiene que ir aprendiendo sobre la marcha, y de este modo se entera que se alimenta de historias, pero no de unas historias cualquiera, si no de las que menos importancia parecen tener para la niña, pero que sin duda son las más importantes.
Y así pasa el tiempo, Sachi y su ángel son felices con su mutua compañía, pero en secreto, pues nadie sabe de su existencia (claro! no debe ser muy normal, ni siquiera en Japón, tener como mascota a un ángel), hasta que un día comienza a llover, y todos reunidos con sus mascotas mojándose, escuchan a la niña exclamar:

"Yo tengo un ángel que puede cambiar la lluvia en nieve. ¡Angelito haz nieve!."

A partir de ese momento las cosas cambian para la singular pareja. Tener un ángel se convierte en la moda del momento, todos comentan sobre tan peculiar mascota, todos quieren uno. ¿También la niña nueva de la clase, que se llama Luz y de la que Sachi le cuenta muchas cosas a su angelito?.... Ya sabemos lo caprichosos que pueden ser los niños, y no debemos olvidarlo, porque un buen día la pequeña deja de hacerlo, deja de contarle historias, es decir, deja de alimentarlo y...efectivamente, el angelito enferma, cada día se encuentra un poquito peor, un poquito más débil porque su amita ya no se acuerda de el, tiene otra amiga, o no, porque, al tiempo, ya no quiere saber nada de ella, y siente envidia, y celos, y está muy enfadada con toda la clase, y con su madre, y con el mundo, y ..... Sachi ha olvidado que ella es responsable de su mascota, de su ángel, y que ningún dueño puede dejar de dar de comer... ¿Será capaz  de salvarle la vida contándole la más nutritiva de las historias salida directamente del corazón?....
Una historia tierna, delicada, ingenua, noble, hasta con un puntito escatológico ("¿Y esto?. ¿Será caca de angelito?").

(Tit: Como cuidar un ángel. Nakagawa, Ch. FCE, 2008)

miércoles, 17 de julio de 2013

El chupete de Gina


La historia es de lo más tontorrona, irreal y fantástica, pero.... es encantadora, no solo por lo que cuenta, sino como lo cuenta, y, sobre todo, por las ilustraciones que llevan todo el peso de la narración, y dibujan un personaje tierno, juguetón, rebelde, cabezota, tremendamente atractivo de cara al público adulto, pero que se brinda a que los más pequeños también se sientan identificados con él.

Gina lleva chupete, y, aunque el libro no dice que edad tiene, se supone que debe ser aquella en la que ya no debería llevarlo. Ella se niega:

"¡Unca, unca, unca!"

La madre, que para eso las madres se pintan solas, le va preguntando por situaciones de la vida por las que deberá pasar, y en las que quedará, seguramente, fatal, que lleve aún un chupete en la boca, como ir a la piscina, a trabajar, o a su propia boda (esta ilustración es preciosísima, no os la podéis perder: una novia diminuta y tanto ella como el novio con chupete.....genial!!!!!!).
Entonces Gina, cansada de tanta pregunta sale a pasear por el bosque, y se encuentra con un lobo, furioso y hambriento que dice que se la va a comer, a lo que ella, que también está furiosa, contesta:

"¡Ejame chanquila!"

Ni que decir tiene que el lobo no entiende nada, así que se tiene que quitar el chupete de la boca para poder gritarle mejor:

"¡Eres malo y antipático!, ¡Déjame tranquila!"

Ahora si lo ha entendido, lo que hace que aún se ponga más furioso, si cabe, y fuera de si, con la sangre que le hierve se dispone a comerse a la niñita, que, como es más lista que los ratones coloraos.....

"¡Plaf!. Toma, chupa, esto te calmará"

¿No es bien cierto que la música amansa a las fieras?....pues al parecer los chupetes también surten el mismo efecto. Así que ya sabéis, si tenéis por ahí un hijo rebelde que no quiere dejar el chupete, no tenéis más que conseguir un lobo, o en su defecto cualquier monstruo o fiera que se precie y....bueno, mejor no, puede resultar peligroso. Casi mejor continuar con las tácticas de siempre, aunque no sean tan divertidas, y contar la historia de Gina, claro!... tampoco es mal invento, ¿verdad?.

(Tit: El chupete de Gina.  Naumann, C. Ilustraciones Barcilon, M. Corimbo, 2004)


sábado, 13 de julio de 2013

La ciudad de los bebedores de tinta


Daniel y Carmela continúan su historia de amor "entintada". La vida les sonríe, son felices compartiendo pajita e historias. Ahora el muchacho es todo un bebedor de tinta que adora su nueva vida.

"...aspiro las historias con glotonería, frase a frase. ¡Es una delicia!. Cuando se deslizan por mi boca me hacen cosquillas en la punta de la lengua. Percibo el sabor de todas sus aventuras (...). Unas veces soy un piel roja en la guerra contra los rostros pálidos. Otras, como hombre de las cavernas lucho contra temibles fieras con dientes de sable. A decir verdad, Draculeón, ha puesto patas arriba mi existencia..."

Pero como la felicidad completa no existe (por si no os habíais enterado, ya os lo digo yo) una mala, muy mala noticia se avecina, y ésta, si que de verdad, promete poner patas arriba su existencia, la suya, y la de los demás. Y es que, por razones de seguridad, el cementerio será trasladado, lo que implica que tienen que buscarse otro sitio donde vivir...bueno, donde alojar sus respectivos ataúdes. Y ese otro sitio no puede estar muy lejos de allí, porque si no Draculeón se convertiría en polvo, no puede estar a más de mil metros exactamente. Descartada la Biblioteca Municipal y, ¡por supuesto! la librería de su padre, no queda más remedio que seguir pensando, y con mucha rapidez porque el traslado es inmediato. Efectivamente, un horror. ¿Encontrarán solución a este terrible problema?.

"Salí del cementerio con lágrimas en los ojos. Lo veía todo negro y buscaba, desesperadamente, un atisbo de color. Seguía a mis pies ignorando a donde me conducirían..."

Y de este modo, caminando sin rumbo fijo, descubre, al otro lado del río, una biblioteca gigante, con millones de libros para beber, y también flores, bancos para sentarse, hermosos jardines. Y lo que aún era mejor, bajo el subsuelo se encontraba Dracuvilla. Pero.... ¿De donde había salido todo aquello? ¿De quién había sido esa idea tan genial? ¿Habría, entonces, más bebedores de tinta como ellos? ¿Qué es exactamente Dracuvilla?.

Un nuevo y delirante libro de este singular vampiro de tinta, que ya cuenta con todas mis bendiciones. No deberíais perderos sus historias, pero sobre todo el número cuatro de esta divertida serie: El pequeño bebedor de tinta roja.... es lo más!!!!. PROXIMAMENTE (Jejejeje).

(Tit: La ciudad de los bebedores de tinta. Sanvoisin, E. Edelvives, 2005)

jueves, 11 de julio de 2013

Tuva


"Nada de lo que había leído hasta entonces me informaba de lo que iba a sentir, de como era Asia en verdad, de como era su gente, ni siquiera su cielo".

Tuva se encuentra en el centro mismo de Asia, es un pequeño país perteneciente a la Federación Rusa, que sin embargo se encuentra más lejos del mismo Moscú, que Madrid de ésta ciudad. Y hasta allí viaja Marcos Cortázar, un joven de dieciocho años, cuyas dos pasiones, la música y los caballos, espera ver unidas de algún modo, en la búsqueda de algo que escuchó en la radio, allí en su Asturias natal.
 ¿Qué sería aquello tan importante que le hizo recorrer los ocho mil kilómetros que separan ambos países?. Ha oído hablar de unos domadores de caballos, allí en Tuva, que lo hacen con música, y quiere ver si eso es posible, si eso existe de verdad.

Y de este modo, junto a su padre comienza a organizar como sería un posible viaje hasta allí, lo que él no sabe es que ese sueño, viajar hasta el mismo centro de Asia iba a hacerse realidad. Su padre iba a ir en principio con él, sin embargo una serie de circunstancias lo impiden, la más importante de todas: debía ser un viaje en solitario, un viaje de iniciación, de búsqueda de uno mismo. Su padre lo sabía, él en ese momento no, pero pronto se daría cuenta del regalo tan hermoso que le estaba ofreciendo.

"Abría tanto los ojos que me dolía la belleza y me sentía como el más auténtico de los tuvanos, y deseaba no estar llegando, sino estar volviendo..."

Porque en el transcurso de apenas un mes descubrirá muchas cosas, cosas importantes, de sí mismo, sobre los demás, de las elecciones que se hacen en la vida, del amor con mayúsculas, de la amistad, el respeto por la vida de otros, el respeto por uno mismo. Conocerá un mundo nuevo, maravilloso, limpio, honesto y feliz, que convive con la rabia, la suciedad, la tristeza, la envidia, y la codicia. Descubrirá la unión real de Naturaleza y ser humano, una conexión que va más allá de los simples modos, y que vive sumergida en la magia de la música, y... a menudo en el silencio.

"El hombre tiene un lenguaje que la Naturaleza no está preparada para entender. Es más fácil que el hombre aprenda el lenguaje de la Naturaleza"

Aydemir, Aneyhaak, Lomax, Sputnik... nombres que guardará para siempre, aunque muchos kilómetros les separen, porque se han convertido ya en parte de su vida, una parte esencial de su vida. Pero sobre todo habrá uno que, no sólo no olvidará nunca, sino que irá con el siempre: Kezik, suerte, felicidad, su nombre tuvano, su segundo nacimiento, el nombre que su mejor amigo, Aydemir, le ha dado.

"Lo que sentía por Aydemir era por completo distinto a lo que había sentido antes por mis amigos (...). Sólo tal vez comparable con lo que sentía por Cortázar. Pero ni siquiera eso era verdad. Cortázar había sido mi guía, Aydemir era mi igual".

Una hermosa novela, muy bien escrita, maravillosamente documentada, entretenida, emotiva, real, y tremendamente apasionada, porque el autor Gonzalo Moure ha vivido esta historia, y eso se  nota. Se advierte la pasión por la Naturaleza, la música, los caballos, las personas, pero también, y porque no decirlo, por las causas perdidas.... ¿o no lo son tanto?. Quizá no lo fueran si cada vez hubiera más personas comprometidas con hacer de este un mundo mejor, pero mejor de verdad... para todos.

Os dejo un párrafo que resume espléndidamente la historia, y la situación de este pequeño país, que os invito, que Moure os invita a conocer.

"...tantas invasiones, tantas botas encima del cuello del pueblo tuvano, pero ninguna ha durado más que el tiempo, porque eso es imposible, nada dura más que el tiempo, y la bota rusa también aflojará un día, y volverán los viejos guerreros, pero sus armas no serán rifles, ni siquiera cuchillos, sino canciones."

Una vez leído el libro, recomiendo ver los videos que el autor ha colgado en YouTube...sonreirás en más de una ocasión, y te sentirás un poquito más cerca del centro de Asia.
http://www.youtube.com/watch?v=xNfIfMi-W_Q
http://www.youtube.com/watch?v=OF6QtvLuNJ8
http://www.youtube.com/watch?v=QR0vwPMUSqA

(Tit: Tuva Moure, G. Edelvives, 2007)


lunes, 8 de julio de 2013

Vuelve pájaro encantado


(No he podido conseguir la imagen de cubierta. Esta ilustración se llama El pájaro de oro y pertenece a Adrienne Segur, la podéis encontrar en Flickr)

"Los cuentos tienen el poder de transformar lo cotidiano, llaman a los miedos y los temores por sus nombres, y aluden a ellos entre canciones. Así los miedos y los temores se amansan... Claro que, los cuentos son para los niños. Especialmente para los niños que viven dentro de nosotros y tienen miedo de salir.." (El autor)

Érase una vez una niña cuyo mejor amigo era un pájaro, un pájaro mágico que volaba libremente, y que de cada uno de los viajes que hacía le traía a la niña historias diferentes que compartía con ella, además de un color diferentes en sus plumas, según donde hubiera estado: blanco como la nieve, rojo como el sol abrasador.... y así eran felices por tenerse el uno al otro, los dos, los mejores amigos, compartiendo risas, historias, misterios... Pero la niña, a pesar de que era muy feliz así, un buen día pensó, tal vez sintió, que quería más, mucho más:

"- Si lo metiera en una jaula nunca más se iría, sería mío para siempre, nunca más sufriría su ausencia....y así yo sería feliz."

Y así lo hizo. Compró una bonita jaula, y a la vuelta de uno de sus viajes, en un descuido del pájaro que cansado se había quedado dormido, le encerró en ella...

"- Ay niña! ¿que me has hecho?. Se ha roto el encanto, ya no soy mágico, mis plumas se volverán feas y yo ya no sabré contarte historias. Sin la nostalgia el amor se apagará."

Pero la niña no le hizo caso, pensó que el pájaro exageraba, y que acabaría por acostumbrarse. Pero...no lo hizo. Sus plumas se volvieron feas, ya no tenía historias que contar, y ambos se sumieron en una tristeza enorme, hasta que la niña recapacitó y abrió la jaula para dejarle libre. Y así fue como el pájaro recobró su magia, y el mundo entero con el un poquito también....

"...mundo maravilloso que ocultas en algún rincón secreto al pájaro encantado que me ama....quizá regrese mañana..."

Una historia sencilla, muchas veces oída con diferentes formatos, de procedencias diferentes, incluso de culturas diferentes, que lo que nos enseña es, que el amor, la amistad, no pueden basarse en el egoísmo de uno sólo, sino en el compromiso y el compartir de dos, y para eso es necesario ser libres... Aprendamos cuanto antes, y enseñemos en lo posible que esto sea siempre así, porque con ello aprenderemos a valorarnos más. Si no sentimos amor por nosotros, no seremos capaces de querer a los demás.
(Tit: Vuelve pájaro encantado. Alves, R. Susaeta, 1992)

miércoles, 3 de julio de 2013

Un monstruo muy triste


Catalina encuentra un monstruo bajo la cama. Nada raro, imagino pensaréis, porque todo el mundo sabe que a los monstruos, de existir, les encanta esconderse allí. Sin embargo, éste no es un monstruo cualquiera, no señor, porque además de tenerle miedo a las escobas y a los chillidos (ser un monstruo no significa carecer de buen gusto) está inacabado. ¿Inacabado?....¿Y eso que significa?....¿Es cómo el bocadillo de salchichón que te has dejado a medias porque a ti te apetecía de jamón?...Bueno, si, algo parecido.

El que esté inacabado tiene su explicación, y en ella tiene mucho que ver el hermano de Catalina, Aitor, porque ha sido él quien estaba dibujando al monstruo y lo ha dejado a medias.... Ahora ya lo entendéis, ¿verdad?.

Y así, a medias, sin nombre, sin familia, y sin hogar donde volver, está tan triste y asustado que se esconde bajo la cama de la niña que ahora, una vez que ha conseguido sacarle de allí le tendrá que dar un nombre (Pipote, ya que es chico, y no puede ponerle el nombre de su rana de peluche, Pipota) y lo más importante le tendrá que dar una casa y una familia. Catalina se pone manos a la obra y con sus lapiceros de colores comienza a dibujar....

En las primeras páginas, el libro nos dice que está dedicado a un cuadro, a uno muy concreto del genial Joan Miró, un pintor que nunca dejó de ser niño y que en cada una de sus obras ellos, los más pequeños, parecen navegar encantados, divertidos con sus formas y colores, más cerca de la magia que del arte. Y digo esto porque este libro sin las ilustraciones no tendría ningún sentido, unas encantadoras páginas llenas de color, movimiento, ternura y magia...como la obra de Miró.

(Tit: Un monstruo muy triste. Alvarez, B; Ilus. Gonzalez, T. SM, 2013)

martes, 2 de julio de 2013

Una bebida para dos


Desde que Draculeón le mordió, la vida de Daniel ha cambiado mucho, tanto que ahora no puede pasar sin beber, literalmente, las decenas de historias que cuentan los libros. Pero, aunque se ha convertido en un bebedor de tinta, quiere ser respetuoso con su padre (librero) y para no dejarle sin negocio, ya que los libros que sorbe con una pajita quedan literalmente muertos (en blanco, sin letras, sin historias, sin tinta, sin vida) y solo sirven para tirar a la basura, utiliza los más viejos de la biblioteca. ¿Quién se lo iba a decir a él? de todos modos...¿Qué diría su familia si llegara a enterarse?.
Pero ese es el problema ahora, que no se lo puede contar, a su familia, ni a nadie. Se siente muy solo, tan sólo que ha decidido abordar a Draculeón y preguntarle...

"¿Señor Draculeón puedo morder a una chica para que se vuelva como yo?"

Porque hay una chica nueva en la clase, que se llama Carmela, y a Daniel le parece la chica más guapa que ha visto nunca. Si al menos pudiese hablar con ella y explicarle que... ¿Qué es un bebedor de tinta? ¿Qué es un vampiro que se alimenta de libros?...Pues si, una idea estúpida, porque a ver quien se lo iba a creer....¿Y si existieran más como él? ¿Habría alguna chica bebedora de tinta?.

Un personaje nuevo, un beso de amor con sabor a tinta azul de los Mares del Sur (¿Será que alguien ha estado bebiendo historias de piratas?), una visita al cementerio, un ataúd nuevo y un sorprendente descubrimiento que, para asombro del protagonista, le va a venir muy bien, no sin antes pasar algún que otro sustillo...

"Dentro de mi cabeza veo un ataúd, que me hace burla. Parece decir: De todas formas serás mío. ¡No escaparás!".

Lo prometido es deuda, aquí está el volumen que sigue a  Los bebedores de tinta, tan divertido como éste y con personajes nuevos. El pobre Daniel no para de asombrarse con su nueva personalidad, y de descubrir que la vida, bebiendo libros, no resulta tan mala...al menos de momento. Os seguiré desvelando más aventuras...¿Se nota que me ha enganchado este curioso vampiro?.

(Tit: Una bebida para dos . Sanvoising, E. Edelvives, 2005)




La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...