viernes, 22 de mayo de 2015

Erik, el constructor de sueños


¿Nunca os habéis preguntado por el país de los sueños? ¿Nunca habéis sentido curiosidad por saber si hay un lugar donde alguien fabrica los sueños que soñamos cada noche? ¿Existe?
Según este álbum si, y Erik es el encargado de hacer realidad los sueños. Erik es el constructor de sueños, la persona que tiene el don de hacer realidad toooooodo lo que pasa por su mente, velando por el resto, en vigilia toda la noche, mientras los demás duermen.
El constructor trabaja solo, pero un buen día aparece delante de su casa un niño de unos ocho años, vestido con pijama y con un oso de peluche en la mano. Ese niño es el narrador del cuento.

"- ¿Eres un mago? - le pregunté
  - No. Soy constructor - dijo sencillamente"

En esos instantes surge un problemilla. No puede abandonar a un niño que no sabe de donde ha salido, así que...tendrá que acompañarle en su trabajo. El niño estará entretenido, y él no perderá un minuto de su preciado tiempo. ¡Tiene muchos sueños por construir!
El niño va a descubrir que cada sueño es una burbuja, y Erik se limita a tocar cada burbuja rehaciendo el sueño de cada una de las personas a las que supervisa. Tiene mucho trabajo sin duda.

" A veces las personas también tienen pesadillas (...) Los malos sueños son simplemente eso, malos sueños, y cuando uno despierta desaparecen, y ya nunca vuelven a molestarte"

Porque no siempre soñamos cosas agradables, ¿verdad? Una explicación llena de lógica, que transmite calma. Erik se encargará entonces de cambiar los peores sueños.

Al final descubre que el niño está precisamente junto a él porque ese era el sueño que le correspondía soñar: soñar con Erik, el constructor de sueños. Las dos imágenes finales son preciosas, muy tiernas: el niño se ha convertido en adulto, pero no deja de mirar por la ventana. ¿Nos sentiremos identificados con esta preciosa historia? Yo creo que si, porque todos seguimos teniendo pesadillas... por más años que pasen, ¿verdad?

"Nunca he vuelto a ver a Erik desde aquella noche. Aunque cada mañana cuando me despierto, sé que el ha estado conmigo"
(Tit: Erik, el constructor de sueños. Gómez, K. Padrón, D. Bululú, 2014)

viernes, 15 de mayo de 2015

La casa de la luz


Alicia es una niña, una niña muy curiosa además. Tanto, que el cuento comienza con ella, Alicia, metida en un lío tremendo porque está empeñada en ver las estrellas de día. Su empeño, además de no conseguir ver las estrellas, le cuesta catorce días de "arresto domiciliario", es decir, en catorce días prohibido salir de casa, mucho menos aún si es con sus amigos.

Al salir de este encierro sus amigos, cuyos nombre comienzan todos por A (Álvaro, Aida, Alba y Ángel) la están esperando con emoción, ya que han seguido a Pumariño, pero no se han atrevido a decirle nada porque le tienen miedo. Sus amigos le tienen miedo, si, pero ella no.

"- Pumariño es un buen hombre, estoy segura de que lo es" dice ella.

Pero... ¿quién es ese tal Pumariño, y porque habrían de tenerle miedo? Pumariño es un personaje extraño que hace cosas extrañas, como escarbar en los muros de las casas. Todo el mundo en el pueblo cree que es tonto, y se ríen de él. Todos menos Alicia, y eso hace que un día decidida se dirija hacía él, lo que le hace ganarse su confianza, y a partir de ese momento frecuentar su compañía. Ella y sus amigos también.

Y es gracias a ese ser extraño como,  Alicia y sus amigos van a descubrir un gran secreto. Pumariño tiene la llave de una casa, una casa llena de cuadros, una gran casa que guarda un gran secreto....

"Cuando los niños estuvieron delante del cuadro rodeando a Pumariño, éste avanzó un paso y desapareció dentro de aquella pintura".

Y de ese modo, los chicos descubrirán el secreto de los cuadros que tienen vida propia, en los que se puede entrar...

"Álvaro, delante del cuadro inspiró hondo, como si fuera a sumergirse bajo el agua, y dio un decidido paso al frente. De la misma manera que había sucedido con Pumariño y Alicia, desapareció de la vista de los presentes y pasó al otro lado..."

Y sucederá que dentro de cada cuadro se vive una aventura diferente, que para unos será maravillosa y para otros no tanto.... Pero.... ¿qué relación tiene Pumariño con la casa y con los cuadros? ¿Porque posee el la llave precisamente?

Un cuadro muy especial La ciudad de la torre tiene mucho que ver en el asunto. Un escritor secuestrado, un laberinto (como los de Escher), el poder de la imaginación, de la pintura (no de la escritura porque si no estaríamos hablando de Corazón de tinta, ¿verdad?) para solucionar el problema.... ¿qué problema?..... ¡Ahhh! tendréis que averiguarlo.....

Una historia interesante que habla, además del poder de la imaginación, de la intolerancia, de como las apariencias engañan, del valor de tomar decisiones aunque sea, si son justas, en contra de lo que opine el resto de la gente, de la solidaridad, el compromiso, la empatía, la amistad.

(Tit: La casa de la luz. Docampo, P.X. Anaya, 2002)

martes, 5 de mayo de 2015

No he hecho los deberes porque


Esta es la historia de una profe que guarda un secreto que sólo desvelará, cuando su alumno termine de contestar a una sencilla pregunta que le ha hecho. A saber:  "Así que dime, por qué no has hecho los deberes? A lo que el alumno responde....








Además  de: OVNIS que le abducen,  perros que se tragan al suyo, regalar los lápices a Robin Hood, tornados que se llevan todos los libros, plantas carnívoras, tejados que desaparecen... Incluso entierra a su propio gato (por cierto vaya cara de susto tiene el pobre). Nada le parece suficiente con tal de no admitir la verdad.
Sin embargo.. la profe que es más lista (para eso es la profe) no se lo cree. Pero... ¿adivináis el motivo?.... Efectivamente.... ELLA HA LEÍDO EL MISMO LIBRO.
Ideas incoherentes, enormes mentiras, una buena dosis de imaginación, son excusa perfecta para crear unas divertidas, atrayentes y disparatadas ilustraciones con las que entretener a los chavales un buen rato.
(Tit: No he hecho los deberes porque. Cali, D. Chaud, B. Nube8, 2014)

viernes, 1 de mayo de 2015

¡Papá no fui yo!


Los que tengáis hijos habréis escuchado esta frase decenas, centenas, miles y millonésimas veces... ¿A qué si? Pues si alguno de los que está leyendo esto tiene un hijo/a, con la misma imaginación que la del protagonista.... ¡ECHAROS A TEMBLAR!

La historia comienza con un padre (escritor)  tratando de escribir (curiosamente, un cuento, como éste mismo que aquí os presento). De repente un sonido, pero sobe todo una frase, hace que deje de escribir... Os he de decir que yo con la frase, no sólo habría dejado de escribir, habría salido corriendo a verificar.....

"Le hace dejar escribir, y una frase: Papá no fui yo, fue el leopardo"

A partir de ese momento se desarrolla una conversación entre padre e hija, a través de una puerta cerrada, lo que nos mantiene el misterio todo el tiempo... Una conversación que está llena de preguntas y respuestas, en las que la hija, que lleva la voz cantante, es total protagonista, porque como os daréis cuenta es muy, pero que muy lista...

"-¿Y qué es lo que ha hecho el leopardo?
-  Bueno papá, ya sabes que es un poco torpe...."

¡AJAAAAAAA! El padre conoce la existencia del leopardo... ¿será que ha oído hablar a la pequeña otras veces de él? ...... Una estantería llena de libros, un leopardo, como sabemos torpe, un conejo que corre y se convierte en la pieza a seguir... ¿De dónde ha salido ese conejo? ¿No será el de el País de las Maravillas, no?.....

"-¿Y no te dio miedo el leopardo hija?
- Al principio si, pero yo estaba un poco lejos...."

¿Cómo que estaba un poco lejos? ¿Acaso no está detrás de la puerta? ¿Os la imagináis allí mismo contando a su padre estás cosas? ¿O...? ¿Dónde puede estar? ....... Ahora sabremos de la existencia de un libro italiano gigante que hace las delicias de padre e hija, pero también del leopardo, que, al parecer, sabe leer...

"- ¿Así que ahora resulta que tengo un fan leopardo?
- Pues yo creo que si papá."

Y el desenlace de esta historia es..... And the winner is.....(licencia de la que escribe que me apetecía ponerlo, jejeje)..... No os lo voy a contaaaaarrrrr........

Divertido, muy divertido. Fiel reflejo de lo que es capaz la imaginación de un niño...¿o quizá sea la del adulto escritor? Jejejeje...... Las ilustraciones de Laura Cantone, son siempre una baza segura. Entrañables narizotas que acompañan el texto con vida propia.
(Tit: ¡Papá no fui yo!. Brenman, I. Cantone, L. Edelvives, 2014)