martes, 18 de agosto de 2015

La princesa que hablaba con el viento


"- ¿Eres nueva en la ciudad?
- Si Señor
- ¿Tienes donde vivir?
- No - admitió
- ¿Qué sabes hacer?
- Se me dan bien los caballos
- En estos momentos no hace falta nadie en los establos, sin embargo el chico que cuida de los gansos está solo para hacerle frente a una bandada de cincuenta...."

Y de ese modo Ani, la princesa, pasó a ser "la muchacha de los gansos". Un mal menor si se tiene en cuenta que el viaje que le había llevado hasta esa comarca era el que la comprometía al principe heredero, y que en el mismo había sido traicionada por la que creía su mejor amiga, secuestrada, ninguneada, agredida y muertos todos sus vasallos......
Todos estos hechos no hacían si no confirmar porque ella se entendía mejor con los animales, con los que hablaba desde pequeña, desde que su tía le había enseñado a estar atenta a la mágica Naturaleza que le rodeaba, lo cual no era bien visto por su madre, la reina, de la que apenas si tenía un ligero roce de cariño.... Extraños humanos estos, mejores eran las ardillas, las ocas, los ciervos, los sauces y el propio viento que la venía a socorrer cuando más lo necesitaba.

"Ani negó con la cabeza llena de frustración. Podía entender al viento y hablar con los pájaros, pero los humanos todavía se le escapaban."

Pero no todos los humanos son malos (aunque, a menudo, pueda parecerlo) y en su nueva vida conocerá buena gente que la ayudará, aún sin conocer su origen real, a recuperar aquello que le pertenece, y para lo que ha sido educada. Y como las cosas no pasan por casualidad, no, no, no, no, en su faceta de cuidadora de gansos conocerá a un apuesto joven del que se enamorará, y que en realidadno es otro que.....

Esta es la historia de una búsqueda, y de un encuentro. El de una chica sencilla, a pesar de ser princesa, que lo pierde todo, y que sin embargo nunca deja de saber quién es: Ani, ella misma, no una princesa, ni una cuidadora de gansos, ni tan siquiera una buena amiga o una amantisima hija y hermana. Ani, que nunca se da por vencida y lucha por lo que quiere, y por aquellos a quienes quiere con justicia, honestidad, sinceridad y bondad.
Este es el primer título de lo que al parecer es una saga: Los libros de Baviera, una cuatrilogía (Qué mania tienen los escritores con las trilogias, cuatrilogías.... ¿cincuologías?.... Jajajajaja...... Ya, ya sé que se dice pentalogía...
(Tit: La princesa que hablaba con el viento. Hale, S. Oniro, 2009)

domingo, 2 de agosto de 2015

Un cuento y veinti3 sonrisas


"Ríase, y si la risa se resiste a venir, oblíguela: acuda a la taberna, haga amigos, festeje a menudo..."

Nonna es una anciana que no se termina de morir nunca. Albertino, el jóven médico lo sabe muy bien. La ha tratado todas las veces que se iba a morir....sin éxito. ¿Será que antes de hacerlo debe enseñarle que en esta vida hay infinidad de momentos maravillosos por los que merece la pena sonreir?

"En todos los lugares hay alegrías y penas, elija lo que quiere ver"

La anciana quiere que el jóven aprenda algo, y comienza a contarle la historia de su vida. Al parecer Nonna, cuando era joven, fue una dama muy hermosa, con una sonrisa cautivadora a la que no pudo resistirse un famoso pintor de la época, para el que finalmente posó. Un sólo cuadro. Un cuadro que años más tarde se convertiría en el más famoso del mundo, y que eclipsaría a otros cuadros del artista. Precisamente por su enigmática sonrisa. ¿Qué esconde Nonna tras su sonrisa? ¿Hay algún misterio sobre el pintor que nosotros no sabemos y ella si?

El retrato más famoso de todos los tiempos, La Gioconda, sirve de excusa para inventar una historia sobre la mujer, de la que no se tiene apenas información, que posó para Leonardo da Vinci. ¿Sería tal vez, como insinúa la autora de este texto, la felicidad, que veía en todas partes, su secreto? ¿Se puede burlar a la muerte tan sólo con tener unas inmensas ganas de seguir riendo?

Al texto de Aurora Ruá acompañan veintitrés ilustraciones, veintitrés versiones de La Gioconda de reconocidos ilustradores: Mónica Carretero, Susana Rosique, Iban Barrenetxea, David Pintor, Claudia Degliuomoni, Paula Alenda....

Es un estupendo libro, no sólo por la historia que cuenta, sobre lo importante que es sonreir y buscar la felicidad en las pequeñas cosas, si no porque invita a jugar. El juego bien podría llamarse: ¿A tí, que sonrisa te gusta más? Arte, literatura, juego... ¿Qué más se puede pedir? Aquí os dejo algunas de mis favoritas.







(Tit: Un cuento y veinti3 sonrisas. VV.AA. La Guarida, 2015)