sábado, 27 de febrero de 2016

¿Cuanta tierra necesita un hombre?


Pahom es un campesino de la estepa rusa al que le van muy bien las cosas. Y así se lo hace saber su mujer a su hermana mientras beben una taza de te, explicándole encantada la vida en el campo, en comparación con la gran ciudad (Existe, ya os lo digo yo, cierta rivalidad entre mabas hermanas, dispuestas ambas a echar un pulso para ver cual de ellas vive mejor) Cuando la visita concluye, el marido también parece haberse picado con la conversación que ha escuchado, y le comenta ufano a su esposa:

"- La única pega es que disponemos de poca tierra. Si tuviera toda la que quisiera no tendría miedo de nadie, ni siquiera del diablo"

Ainssssssss, hay que tener mucho cuidadito con lo que se dice, o se pide, porque nunca sabes quien puede estar escuchando:

"- De acuerdo - pensó el diablo - Haremos una apuesta tu y yo: te daré mucha tierra, y gracias a ella te tendré en mi poder"

Y efectivamente así sucede. Las ciurcunstancias van haciendo que el campesino tenga cada vez más tierras, y más, y más, y más.........Pero nunca le es suficiente. Hasta que un día...

" - Esta será la marca - dijo - Partirás de aquí y volverás. Y toda la tierra que recorras será tuya"

Estas son las palabras del jefe de los bashkiris, una de las tribus de la estepa que molestan las ansias de expansión de Pahom, y que acuciado por el campesino decide pornerle una prueba que el piensa insalvable, y que le hará rendirse. Lo que no sabe es el ser tan egoista y descerebrado que tiene enfrente.
¿Y cómo acaba la historia? Pues....fatal, pero no digo nada porque su lectura es una auténtica enseñanza de cómo la ambición, cuando no tiene medida ni razón, no es buena.
Otro clásico para chavales, y en este caso con las estupendas y siempre recomendables ilustraciones de Elena Odriozola.
(Tit: ¿Cúanta tierra necesita un hombre? Tolstoi, L. Nordica, 2011

domingo, 21 de febrero de 2016

El paraíso de los gatos

¿Debemos buscar siempre en la vida la comodidad ante todo? ¿Es sano acostumbrar a los niños a que lo hagan? Hoy os traigo un clásico, una fábula, un cuento para pensar, una oportunidad para ejercitar las neuronas, y replantearse sobre qué consideramos más importante. ¿Ser libres o vivir comodamente? ¿Ah, pero no es lo mismo?

Un gato de angora, casero y gordinflón, desea tener aquello que no tiene, y presume, es la felicidad: la libertad de los gatos callejeros que ve tras los cristales de las ventanas. Un día, en un descuido, escapa por una de esas ventanas que alguien ha dejado abierta. Un salto hacia el tejado, y ¡ya está! ¡libre, al fin!
Todo le parece bonito, todo es una novedad: los tejados, los canalones, el barro, el calor del sol...

"Bebí de los canalones y jamás la leche azucarada me había sabido tan dulce. Todo me parecía bueno y hermoso"

Sin embargo, en poco tiempo, las cosas empiezan a cambiar...a peor. Llega la noche y siente hambre y frío. Comienza a llover y sólo tiene un portal donde refugiarse. Esta hambriento y tan sólo dispone de unos cubos de basura que el viejo gato callejero que le acompaña le ha enseñado.

"¡Maldita calle, maldita libertad, cuanto echaba de menos mi prisión!"

Cuando llegó el día, el viejo gato que se las sabía todas, viendo que el gato de angora vacilaba...

"- ¿Ya tiene usted bastante? - me peguntó con aire extrañado
 - ¡Oh si! - contesté yo
- ¿Quiere volver a casa?
- Claro, pero ¿cómo encontrarla?"

No hubo problema, por supuesto, el viejo gato callejero le acompañó hasta su casa, solo que antes....le dará una lección.
En la vida, la de los gatos, también hay que elegir, y no siempre se puede tener todo (a pesar de lo que digan algunos) Visto lo visto... ¿En que consiste el paraiso para un gato? ... Pues depende, ¿verdad? de que gato estemos hablando. ¿Teneís gato? Si es así, preguntarle. Yo les he preguntado a las mías, y no se han dignado a contestarme. Se han limitado a mirarme a los ojos por un instante, y al instante siguiente ya se encontraban hechas un ovillo encima de mi manta favorita. Les había molestado la interrupción al parecer.
Una fábula, como ya he dicho, que invita a pensar sobre el significado de la libertad, y el precio que, a veces, hay que pagar por ella. Muy chulas las ilustraciones en blanco y negro con algún detalle en amarillo chillón.
(Tit:El paraíso de los gatos. Zola, E. Gadir. Madrid, 2009)

sábado, 13 de febrero de 2016

Made in India


(Os remito a la reseña de la primera parte ("Hilos") con el título de: Colaboración con el Templo de las Mil Puertasque publiqué el 24 de abril de 2013. Pido perdón por el retraso en la reseña de esta segunda parte. Es lo que tiene esto de deambular por la biblioteca...nunca sabes lo que vas a terminar leyendo, ni en que orden, vas al margen de modas lectoras, de últimas publicaciones, de... enfin... JEJEJEJE...¡Una pura anarquía!)

Las chicas de Hilos están de nuevo por mi blog, y debo reconocer que, aunque en algún momento me resulta frivolo, superficial, cursi, y de lo más snob, lo cierto es que es una lectura muy divertida, supongo que, precisamente, porque parece todo mentira y sin embargo hay mucho de verdad en la historia con el mundo de la moda como protagonista.
El argumento de este es el siguiente: Crow (la niña diseñadora) ha diseñado su primera colección para la marca Miss Teen. Lo peor de esta fama recién adquirida es la denuncia de una asociación que afirma la utilización de niños en fábricas de la India, noticia que sale publicada en el blog de Eddie (la amiga contestataria e intelectual). Al mismo tiempo Jenny (la amiga actriz) consigue su primer papel en una obra de teatro, y Nonie (la prota, prota, megafashion, privilegiada hija de modelo y con una abuela que lleva trajes de Prada, Dior o Miyake, como si tal cosa) empieza a salir con un bailarín monísimo del Royal Opera House (no podía ser de otro modo)
La trama del libro, que en condiciones normales se pasearía por Londres, y sus tiendas más cool, desfiles de alta costura, el colegio (si, aunque parezca increíble, estas chicas van todavía al colegio) y sus respectivas casas, se retuerce con las acusaciones de esclavitud infantil que, difundidas en la red, ya se sabe lo que esto supone, por lo que la marca de ropa, decide enviar a las chicas a India a que comprueben ellas mismas si eso es cierto.
Menos Jenny que tiene ensayos a los que no puede faltar, Crow, Eddie, Nonie y el hermano de ésta, acaban en Bombay, donde ni el calor, la mendicidad, el ruido, la contaminación o los taxis suicidas, logran disuadirlas de hacer lo que más les puede gustar de este mundo (al menos a una de ellas): COMPRAR.
Es cierto que hay un lado solidario en la historia, que se encuentran situaciones complicadas, historias trágicas, pero...poco, hay que ser sinceros. El libro se centra más en el lujo, las fiestas, la moda, las supermodelos, los superbailarines, los megafamosos, las superguapas, los.... Acabas un poco harta de tanta superficialidad, del sentido del humor ácido y sarcástico de la protagonista que, no olvidemos, tiene dieciseis años, lo que no impide que tenga su corazoncito, ¡ojo! pero....un tanto oculto para mi gusto.

"¡Está ligando! ¡El buenorro idéntico al guapo Robert Pattinson está ligando! ¡Conmigo! ¡En un funeral!. Bueno, esto es bastante alucinante, debería sentirme mal, pero no puedo evitar volver a sonreir"

"Quedamos todos en un cine muy cool de Nothing Hill (...) todos sus amigos son oncreiblemente delgados, pálidos y guapísimos (...) soy cosmopolita y poliglota y estoy maravillada directamente..."

"Y puede que sea una estupidez comprar ropa para llevar a la India cuando todo el país está lleno de cosas superbonitas y baratísimas..."

¿Os daís cuenta? ¿Entendeís a lo que me refiero? Y es muy curioso porque, como queriendo equilibrar toda esta frivolidad....

"- Menos frivolidad y más solidaridad. Mi primer slogan.

Óimos un bufido a nuestras espaldas y nos giramos para ver a Harry con una sonrisa abochornada.

- Teneís que reconocer que es irónico"

Pues si, lo es.

Al final todo resulta facílísimo, preciosísimo, todo el mundo es guapo, glamuroso, todos consiguen ver cumplidos sus sueños, los problemas no son tan dramáticos, los novios no son tan malos, las lágrimas se secan pronto, y todo es ¡Súperguay!. Y ya sabemos que esto no es así, y aún así está bien, ¿por que no? Es una lectura fácil, agradable, divertida, ligera, aunque...para un público juvenil se queda corta. Denuncia, si, solidaridad también pero...no se moja. ¿Tendría que hacerlo? Allá cada uno que decida, ya sabeís que yo siempre digo que hay que leer de todo. Todos los libros te enseñan algo... éste también.
(Tit: Made in India.Bennett, S. Maeva, 2013)

sábado, 6 de febrero de 2016

El libro de las camas


¡Qué gran idea! (He de reconocer que hoy estoy un poco vaga, debe ser que el cielo está nublado, hace fresquito y no me apetece gran cosa hacer....gran cosa. Así que perdonar si en medio de esta reseña....apreciais unos leves ronquidos...)

                                                        "¿Para qué solo una camita
                                                         acogedora y abrigada
                                                         donde pasar la noche
                                                         con la luz apagada?"

Pues si, caben todas las posibilidades, desde luego, sólo hay que echarle imaginación. Y para esto las manos de Quentin Blake son únicas. La estupenda poesía de Silvia Plath como funda nórdica, y las ingeniosas ilustraciones como sábanas de colorida seda, sirven para hacer un recorrido por los decenas de modelos para dormir, comer, vaguear, soñar, jugar, patalear, estornudar, o vociferar, en qué puede convertirse una simple cama.
¿No habéis oido hablar de la cama comedor? ¿La cama tanque tal vez? ¿Y qué me decís de la cama sobre elefantes? ¿Nooooooooo? Leyendo este libro estaréis a la última sobre camas...eso si, diferentes. Mi favorita sin ninguna duda es.....

                                                          "Tener una cama de bolsillo
                                                           es, entonces, conveniente
                                                           si cenas con Jimi o la tia Joan
                                                           y se te hace tarde de repetne
                                                           y te dicen: Qué lástima
                                                           no puedes quedarte
                                                           a pasar la noche
                                                           No hay cama para invitarte
                                                           Entonces puedes sacar
                                                           la cama como un guisante
                                                           y regarla hasta que tenga
                                                           un tamaño interesante...
                                                           pero ¡Ay! ¿cómo saber, cómo,
                                                           cómo saber,
                                                           si no le da por encoger?

Si, es todo un problema, pero aún así... ¿No me digaís que no mola?
(Tit:El libro de las camas. Plath, S. Ilustraciones de Quentin Blake. Libros del Zorro Rojo, 2014)

La noche de tus ojos

Ya os digo, desde este mismo momento, a los que os gustan las policíacas, que el asesino queda desvelado muy pronto, yo diría que demasia...