domingo, 27 de marzo de 2016

Las palabras del agua

"Llueve mansamente sobre los tejados de mazapán y las calles azules de la tarde. Llueven gotas de anís sobre las terrazas más altas, sobre las farolas y los coches de latón...."

Nunca he entendido, en este oficio de escribir, cómo hay escritores que consiguen complicar las cosas sin motivo alguno (con todos mis respetos, dejando al margen la calidad de la obra, y por supuesto desde mi humilde y subjetivo gusto)
La historia que cuenta es sencilla, aparentemente: Jana es una niña enferma que no sale nunca de su habitación, y ve el mundo desde los cristales de la ventana. Tita, su tía, es la encargada de cuidarla, y tan sólo recibe las visitas del médico, Don Severino, y su loro. Un buen día recibe un paquete de su hermano Raúl, al que no ve desde hace mucho tiempo. Se trata de un libro, un libro cuyo título El corazón del bosque, es el comienzo de una aventura a través del lenguaje secreto de la Naturaleza, el lenguaje que todos los habitantes del bosque deben hablar y entender: El lenguaje del agua.

"En el corazón del bosque, en la espesura verde donde los árboles se abrazan y se buscan como ocultando un secreto, había un lago de plata en cuyo fondo dormían las estrellas.... Todos conocían las leyes del bosque y respetaban la voz suprema que ordenaba aquel reino de criaturas y árboles..."

Todos menos un ciervo que no quiere ir a la escuela, y por tanto no aprende el lenguaje de la Naturaleza, y es desterrado de allí. Jana al escuchar esto decide que el final de la historia no puede ser tan triste y quiere ayudar. A partir de aquí la magia, el poder de los sueños, la realidad mezclada de ficción se entremezclan (no lo se) y la niña acaba enseñando ese lenguaje al ciervo que, guiado por otros animales, llega hasta la ventana de su habitación. ¿Qué historia nos cuenta este libro? ¿Son los sueños los que ayudan a Jana a ponerse en contacto con el ciervo en un mundo fantástico? ¿Es la magia, o el propio deseo de la niña lo que facilita la conexión entre los dos mundos? ¿Es la imaginación una cura perfecta para Jana que no puede vivir libre como una niña normal? ¿Qué es lo realmente importante de esta historia?

"`- Tita, tú me quieres, ¿verdad? ¿Verdad que me quieres aunque sea pequeña y no juegue con los otros niños en el jardín de la calle? No te cansas, ¿verdad? Dime que no te cansas de estar siempre a mi lado, de pasarte los días conmigo en esta alcoba."

Imagino que hay dos historias paralelas: la del ciervo y la de Jana. Ambos excluidos del mundo por algún motivo, pero aún así no entiendo muy bien la finalidad de ambas. No me ha gustado, he de ser sincera. Palabras bonitas, muy bonitas, para una historia que no pueden sostener. Me parece complicar una historia sencilla que habla de las limitaciones de los niños enfermos que deben buscar en la imaginación, en las lecturas de los libros un punto de apoyo, que en otras ocasiones la literatura ha tratado de manera magistral. Pero como siempre digo... hay que leer de todo y así decidir lo que nos gusta y lo que no. A mi este no me ha gustado.... a ver que os parece a vosotros.
(Tit: Las palabras del agua. Ferris, J.L. Anaya, 2008)

sábado, 19 de marzo de 2016

Las islas felices detrás del viento

Según el mismo capitán Dvorin Madirankovitsch la historia que aquí se cuenta es para adultos, pero también es para niños, ya que tanto a unos como a otros les interesaran las hazañas del viejo lobo de mar y sus tripulantes (además de algún que otro pasajero de última hora) a bordo de La Cigarra, su barco de vapor. Sobre todo hay un tema muy, pero que muy importante, que no puede pasar desapercibido para nadie, se tenga la edad que se tenga, porque... ¿A quién no le interesa ser feliz? ¿Y encontrar las islas donde la felicidad es completa y para siempre? ¿Qué no existen? ¡Ajaajaaaaa! Os he pillado, deber ser que no habéis buscado bien, porque esas islas existen, ya lo creo que si....
Este libro cuenta esa búsqueda, la de una leyenda que cuenta este viejo lobo de mar, su propia experiencia, su extraño viaje, y su encuentro con estas islas que amparadas en torbellinos y remolinos de viento, aparecen y desaparecen en el mar. Por eso precisamente es tan difícil dar con ellas.
Polipopaya, Melífera, Torronostro, Pintoretto, Bellavera, Paxos, o Jou Jou son algunos de sus nombres. Unas islas donde animales, hombres y plantas viven en perfecta armonía, utilizando el mismo lenguaje, gracias a una pastilla que hay que tomar para entender el idioma que hablan los monos, las tortugas o las abejas...... ¡Ainsssss si fuera tan fácil!
En cada una de las islas el capitán y su tripulación descubrirán las más sorprendentes y fantásticas historias: la existencia de una escuela de abejas, y una escuela de flores, rinocerontes que sirven el desayuno, ranas que presiden juicios, o gatos inventores. Pero además de las situaciones más disparatadas, encontrarán con que todas y cada una de las islas tienen algo en común: la felicidad. Todo el mundo es feliz, es imposible enfadarse, no se puede, imposible. Y ésta no depende del dinero, ni las joyas, ni el poder, ni... ¡por cierto! tienen un Ministerio de la Amistad, ¡Qué buena idea! ¿verdad? El gobierno es alternativo y por riguroso orden alfabético:

"El primer día de cada mes gobiernan todos los ciudadanos cuyo nombre comienza por A: águilas, albatros, abejas, ánades, etc. El segundo día los de la letra B: burros, bisontes, brezos, begonias,..."
¡Esto si que es democracia!

No es una historia muy original, se recurre siempre a los mismos valores: amistad, libertad, respeto a los animales, vegetarianismo..... pero digo yo que nunca está de más leer historias amables de mundos ideales que los humanos, al parecer, somos incapaces de mantener, quizá debido a la pérdida de la ingenuidad, de la honestidad, y seguramente de algo mucho más simple: el sentido común. Por todo ello es más que recomendable que niños y adultos, haciendo caso al capitán, leamos esta historia.
(Tit: Las islas felices detrás del viento. Krüss, J.. Anaya, 2002)

domingo, 6 de marzo de 2016

La casa de los sueños olvidados

Para ser sincera, aunque creo que esto ya lo he comentado en otra ocasión, a veces elijo los libros por su cubierta, luego me leo la sinopsis y decido si llevármelo. Bien, el caso de este libro ha sido muy curioso porque la cubierta me atrajo muchísimo, y no porque me gustara especialmente, sino todo lo contrario, me espanta. Me recuerda a una película de terror que vi ya hace unos cuantos años y que me causó tanta impresión que no he podido verla nunca más. Así que una vez vista la fotografía de cubierta, leí la sinopsis y decidí, dejando de lado mis miedos, adentrarme en el mundo de los sueños, de los sueños compartidos. Soy un poco gallina, lo reconozco, porque comencé la lectura un tanto angustiada, pero....¿Quién dijo miedo?

Fernando tiene que pasar las vacaciones de verano en casa de sus tíos, en Francia, concretamente en la Bretaña, muy cerca de donde vivió cuando era pequeño, y de donde se despidió hace ya unos años, arrastrando un oscuro secreto que le persigue en sus sueños. Un hecho sucedido cuando tenía ocho años, que no recuerda muy bien, y que en los retazos de vigilia y duerme vela, le sitúan en un granero, frente a una chica de su edad que le mira aterrada. Siempre despierta en el mismo instante en que va a descubrir que sucede ahí, en ese granero, y con esa chica, pero nunca le da tiempo a saber más, tan sólo despierta empapado en sudor y presa del pánico.

¿Qué sucedió realmente? ¿Quién es esa chica? ¿Existe en la vida real o tan sólo en sus sueños?

En las vacaciones conocerá a Sophie, la vecina, quién le ayudará, o al menos tratará de hacerlo, a desvelar el  misterio de sus pesadillas, con la ayuda de un libro muy antiguo, y un profesor experto en sueños. Sin embargo todo se complicará. Quizá la vuelta al lugar de los hechos no haya sido buena idea. Las pesadillas se sucederán, aún con más insistencia, descubriendo que los personajes de sus sueños, no sólo son reales, si no que comparten los sueños. Lo que en principio puede parecer una tontería, pero que en un momento dado le vendrá muy bien, le salvará la vida.

Una historia interesante, original, bien documentada, aunque un poco previsible, y con algún que otro fallo poco creible, pero en definitiva una buena historia que se disfruta...pasándolo mal. Con razón a mi la cubierta ya me daba yuyu........ ¿No tendréis miedo verdad?

"La figura encapuchada surge ante mi. Intento retroceder, pero estoy encajado entre paredes y no puedo moverme. A penas consigo respirar. La figura se acerca cada vez más y noto que voy a morir. Está tan cerca que podría tocarle estirando el brazo. Poco a poco levanta su capucha. No quiero mirar su rostro. Cierro los ojos pero no sirve de nada, porque sigo viendo a través de mis párpados. Por fin la capucha cae hacia atrás, y los ojos del espectro clavan su mirada en mí. Empiezo a gritar...
...Mi grito en el sueño se confunde con el pitido real del tren"
(Tit:La casa de los sueños olvidados. Delam, H. Edelvives 2015. XV Premio Alandar)