viernes, 30 de septiembre de 2016

La lógica cotidiana de la felicidad


Es este un libro para los que aman el fútbol, pero no sólo eso, es este un libro para los que aman la vida por encima de todo. Por encima de problemas familiares, físicos, amorosos, mentales... Porque la vida cobra sentido con pequeñas cosas como unos buenos guantes de portero, una comida de domingo en familia, o una partida de ajedrez. Quizá algún lector conozca el trastorno de Asperger. Leonard, el niño coprotagonista de esta historia lo padece, y su tío Vincent, se ve obligado a convivir con él durante una semana. Una semana que se convierte para ambos en la más importante de sus vidas. Un adulto que debe aprende de nuevo a amar, perdonar y disfrutar de la compañía de los otros, porque el niño que lleva dentro se encuentra todavía herido. Su sobrino le enseñará, a pesar de su modo peculiar de sentir las cosas, lo verdaderamente importante.
Tío y sobrino descubrirán juntos el valor de la amistad y el amor compartiendo horas de fútbol, eso si cada uno entendiéndolo de un modo diferente. Vincent desde la pasión de un profesional que vio truncada su carrera por una lesión, y Leonard desde su pasión por el ajedrez, demostrando que ambas disciplinas tienen mucho en común.
Mucho mejor el título original (La surface de reparation) que hace referencia al punto de penalti (área de castigo en español) y que es una de las claves del libro. Una historia de amor que comienza, la reconciliación de unos hermanos, la verdad que acaba saliendo a la luz... Agradable y fácil de leer, aunque no sea un gran libro.
(Tit: La lógica cotidiana de la felicidad. Gillot, A. Alevosía 2015)

martes, 13 de septiembre de 2016

La partitura

Un anciano cuyos dedos al piano parecen volar. El misterio de un nombre, Sayá, que le persigue en sueños. Una historia de amor en el pasado, una historia de amor en el presente, la de Marta y Roberto. Marta, la cuidadora de Daniel, ese es el nombre del anciano. Una muerte. La muerte de Daniel. Unos papeles que aparecen para desestabilizar la armonía del presente, porque hay que visitar el pasado. Una partitura nunca editada. Unas palabras nunca dichas. Un amor eterno, o quizá una obsesión, que quema y no deja vivir. Una huida. ¿De quién? ¿En el pasado, o en el presente?

Cuando leo historias tan bien escritas como esta, siento, sinceramente, un poco de vergüenza al pensar que en algún momento yo pueda publicar las mías. ¡Qué maravilla! Qué preciosa historia de amor a la música, de amor con mayúsculas, ¿o tal vez tan sólo obsesión?, misterio, los juegos del tiempo, presente y pasado entremezclados, unidos, el destino, paisajes, la nieve de España, la nieve de Rusia....
Sayá, Daniel, Marta y Roberto. Cuatro personajes maravillosamente construidos. ¡Chapeau! O lo que viene a ser en español: ¡Olé! (No sé como se dice en ruso) Un libro para leer despacio, tranquilamente, con algo de música de fondo (si puede ser de piano, mejor)
(Tit: La partitura. Rodríguez, M. Edelvives, 2016. XVI Premio Alandar)

Moriré besando a Simon Snow


Efectivamente, como dice la critica del Publishers Weekly, es casi imposible dejar de leer esta historia. ¡Fascinante! Que conste que no había leído ningún otro libro de esta autora, quizá por eso me resulte tan original. Tampoco he leído ninguno de los títulos de la saga de J.K. Rowling, aunque si he visto todas las películas, y por eso advierto paralelismos entre ambos (el personaje de Penny es un alter ego de Hermione, por ejemplo). Es cierto que algunos personajes son planos (Agatha); sobran, creo yo, las continuas referencias para resaltar el ambiente "british"; y el hecho de que la historia sea contada en primera persona por todos los personajes puede resultar cansino y lioso, PERO....hay algo en esta historia que atrapa.
No se si es la (original/diferente) historia de amor, el ambiente mágico en un mundo "tan normal", la pasión con la que viven la magia Penny o Baz, el humor socarrón de éste último, o los divertidos hechizos que usan.... ¡Yo que sé! El caso es, queridos míos, que no podéis dejar de leer esta obra, porque, ha llegado el sustituto del adorado Potter...aunque el no lo sepa.
Muy bien, ya he quedado claro que me ha encantado el libro, ¿no? pero ¿querréis saber de que va, supongo?
Ahí va: básicamente trata de un mago (Simon Snow) que con diecisiete años es, al parecer, el Elegido, el único que puede salvar la magia (de los ataques del Humdrum). Sin embargo eso no es del todo cierto, porque Simon es el peor de los magos que pueda existir, ya que no controla la poderosa magia que posee, y eso lo saben muy bien, su compañero de cuarto Baz, su mejor amiga Penny, su novia Agatha, y hasta su mentor y director del colegio, el Hechicero. Vamos, que tooooodo el mundo lo sabe. Todos, incluso él.
¿Será capaz aún así de salvar el mundo mágico? ¿Su relación con Agatha perdurará a pesar de no estar muy convencido? ¿Acabarán "liándose" a palos Simon y Baz? ¿Qué esconde el Hechicero? ¿Qué es en realidad Baz? ¿Y Lucy? ¿Qué sucedió hace casi veinte años, y que parece ser la clave de lo que sucede? ¿Quién es realmente el Hundrum?...... ¡Por Crowley! ¡Qué cantidad de preguntas!
La historia está contada en primera persona por los personajes, aunque tenga mayor protagonismo Simon, y se desarrolla en cuatro libros. Algunos de los finales de esos libros son, a pesar de ser de algún modo previsibles, apasionantes (¿curioso, verdad?) sobre todo el del libro tres:

                                     " - ¿Te refieres a tener un bebé, Davy?
                                        Levantó la cabeza y sonrió
                                        - ¿Quién mejor que nosotros? ¿Para criar a nuestro salvador?"

Sin duda se le pueden sacar peros, sin embargo su lectura merece la pena, a pesar incluso del título, que, para mi, es lo peor. ¡Tiembla Harry Potter, ha llegado Simon Snow!
(Tit: Moriré besando a Simón Snow. Rowell, R. Alfaguara, 2016)